Controla primero, destruye después | Once Caldas 1 - 4 Millonarios
El peso de la Historia reciente en Palogrande, un Once que estaba acomodándose en la parte alta de la tabla y 2 bajas claves. Nada hacía presagiar el repaso futbolístico que Millonarios le daría al equipo manizalita de visitante, redondeando un juego casi perfecto en cada momento.
El embajador afrontaba este juego con las bajas del central Sergio Mosquera (lesión) y el goleador Leo Castro (prevención), siendo reemplazados por Edgar Elizalde en su primera titularidad y Beckham Castro, buscando ganar galones junto a un XI que a este paso nos sabremos de memoria, con Novoa en el arco, Llinas y Arias completando la línea de 3, Valencia y Sarabia en los carriles, García y Ureña en la sala de máquinas, Mackalister de enganche y Contreras en la punta para enfrentar al “blanco blanco” con su equipo de gala con Joan Parra, Jeffrey Zapata, “Niche” Sánchez, Felipe Gomez y Dayro Moreno como principales figuras.
El primer tiempo fue luchado, los 2 equipos concediendo poco, anulando cada uno al goleador rival y buscando formas más creativas de llegar al gol, el Once por medio de los disparos lejanos de Zuleta y Zapata, el embajador por medio de contragolpes y juego directo con los carrileros y la explosividad de Beckham, el cual tuvo el primero a los 11’, fallando de forma clamorosa. Por lo demás, eran los defensas las figuras del juego, ganando duelos por doquier hasta que casi acabando el PT, cuando Ureña mete un pase magistral ante un “Becks” bien colocado, que con amague mediante pega un riflazo pegado al palo izquierdo de Parra, logrando romper el 0 y dando el primero de los varios golpes que romperían la moral del local.
Ya en la segunda parte la tónica cambiaba, un Caldas menos seguro empezaba a regalar espacios, espacios los cuales Millos aprovechaba para hacer triangulaciones cortas y que gente como “Macka” o García lleguen al área y empiecen a generar peligro. De ahí nacería el tiro de esquina donde, tras un rebote, Sebas Valencia recuperaría la bola y le serviría la bola al capitán azul para que este metiera un pase a la red entre todos los rivales y poner así ventaja de 2 en el marcador.
El trámite del partido se rompería para el azul, pues si bien ya se empezaban a ver malas entregas de parte de los centrales del cuadro blanco, la calidad se hizo presente en un la jugada del “Niche” Sánchez que derivó en una falta innecesaria en la medialuna de parte de Mateo García, dejando en bandeja de plata un libre directo para el “17” del Once, que con categoría y complicidad de Novoa lograba reducir distancias con 24 minutos por jugarse. Pero el gol no cambió gran cosa, en el Palogrande solo 1 equipo estaba presente, ganando duelos, generando peligro e imponiendo respeto en cada jugada, tanto que al 74’ una perdida del recién ingresado Quintero y posterior recuperación, manejo de jugada y pase magistral del uruguayo Elizalde le darían a Millos el 3er gol, cortesía de Contreras en desmarque de ruptura y definición exquisita, que había estado luchador y participativo pero no logrando sacar diferencia en el partido hasta ese instante, celebrando con la grada visitante su 6to gol en Liga y su 8vo con la playera embajadora.
Pero quedaba más, pues Ureña varios minutos atrás había querido probar un remate desde media cancha “a lo Contreras”, aprovechando el posicionamiento de Parra, aunque sin mucho éxito. No sería en vano, pues Valencia, haciendo gala de su buen pie zurdo, tiraría desde más de 60 metros un balón bombeado que por poco no detiene el golero ex-Envigado, ganando no solo un tiro de esquina, también disminuir la confianza de un Joan que saldría retratado en el 4to tanto albiazul, un tiro de esquina donde (de nuevo) tras el rebote, Ureña tendría tiempo y espacio para centrar a un Llinas que por los aires le gana el duelo al portero del Once Caldas, poniendo broche de oro a una noche mágica, cerrando un ciclo tortuoso en Manizales y ganando en confianza para afrontar lo que se avecina.
Victoria contundente 1-4 del embajador, imponiendo su libreto de principio a fin, en un Primer tiempo de limitar al rival y un segundo de liquidarlo, con unos Ureña, Elizalde y Contreras (en ese orden de importancia) figuras excluyentes, sumando el gran nivel de Llinas, un Beckham que logró sumar con sus atributos en el partido y un Valencia encendido por banda, con los cambios entrando para dar un refresco necesario y buen nivel general, salvo momentos flojos de Sarabia (aún es joven, para lo bueno y para lo malo) y un CDQ que parece empecinado en demostrar que aún le da la magia para ser importante, aunque sus rendimientos en cancha digan lo contrario. El equipo, a falta de que los demás se pongan al día, se coloca quinto con 20 puntos.
Ahora a descansar para enfrentar a Fortaleza el lunes 30, en búsqueda de seguir afianzando la plaza en los 8, con un rendimiento superlativo, rendimientos que se confirman y otros que le empiezan a gritar a Bustos “estoy aquí”.
Por medio de este humilde espacio nos unimos en oración por la salud de Santiago Castrillón, volante creativo de la sub-20 de Millonarios. Mucha fuerza, campeón.

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